Raspa,
hiere, rocas en la garganta,
Te
ocupas de demoler mi sombra inocente,
He
despegado toda materia de mí, por cubrirte siempre,
Pues
así de bárbara es la real vivencia que cubre y corta con sus filos.
Cuesta
manifestar cual dolor, que juega a los cortes profundos,
Se
nubla mi reacción, pues ni el corte más profundo me hace suspirar,
Porque
existe la estupidez del amor, porque la fusión se hace hostil,
Porque
tus palabras se hacen dagas, perforando mi destino que también es el tuyo…


